Los pequeños roedores pueden entrar en las colmenas en periodos fríos o cuando las entradas son amplias, dañando los panales, consumiendo reservas y contaminando el interior.
Hospedadores afectados
Apis mellifera
Agente
Muridae spp.
Declaración obligatoria en Portugal
No
Señales a vigilar
Abejas adultas
Excrementos
Material de nido
Cera roída
Olor
Ruidos
Cría
Panales roídos
Reservas consumidas
Perturbación
Contaminación por orina y heces
Colonia
Entradas amplias
Colonias débiles
Vegetación densa
Almacenes desordenados
Confirmación e identificación
Observación y monitorización en campo
Excrementos
Material de nido
Marcas de dientes
Olor característico
Inspeccionar entradas, fondos y zonas de almacenamiento
Métodos de laboratorio
Evitar el contacto con excrementos sin la protección adecuada.
Control y reducción del impacto
Buenas prácticas
Retirar el material contaminado
Cerrar los accesos
Usar métodos de control que no expongan a las abejas
Control profesional en instalaciones cuando sea necesario
Prevención
Instalar reductores o rejillas adecuadas
Controlar la vegetación
Asegurar los almacenes frente a roedores
Rodenticidas accesibles a abejas, animales o fauna
Veneno dentro de las colmenas
Vigilancia continua
Indicadores
Colmenas afectadas
Daños en los cuadros
Frecuencia recomendada
El riesgo suele ser mayor en otoño e invierno, cuando los roedores buscan refugio.